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Para Cangrejo Pistolero “La poesía no es una plumita/ que agitas con un soplo” Este gatillo ligero zamarrea la poesía con provocación y constante golpear crítico, abriendo heridas, contrastes y desvaríos.
Todo ello revestido de un humor de dos pares de narices, la de Cangrejo y Villarán, jugándose ambos el tipo en un cuadrilátero muy propio donde el tongo y los masajes no tienen cabida. Así es y lo señala el título de este cuarto libro que recomiendo sin pudor alguno y comisión, modelo “Reurbanización de suelo no urbanizable”, al son de “otra de mariscos” con hipoteca marca nacional de Gran Reserva de Occidente. Es decir España.
Es una escritura verso-prosa que utiliza el desenfado para decir lo que madura, consciente de que le pueden tirar a matar los poetas considerados “serios”. Aunque él no va contra los poetas “serios” sino contra todo aquello que suele dormir incluso a las cabras. Esto cuando bien es sabido cuanto le gusta a la cabra una pared para restregar su pellejo.
A algunos, siguiendo la senda de Voltaire, la poesía de Antonio García Villarán, también conocido como El Cangrejo Pistolero, les puede parecer facilona. Creo que es todo lo contrario.Es poesía meditada y elaborada en acertada sintonía con las imágenes de buen dibujante que le dan sombra a los versos. Lo que sucede es que es muy provocativa y parece al pronto desordenada. Mas es pura laboriosidad con mucho de desmistificadora.
"Indios sin oeste, / ni norte, ni sur, ni río bravo/ cazamos bisontes por inercia/ sabemos morir matando/ nunca comemos las sobras, / así somos los pieles rojas”
Texto de Paco Vélez Nieto